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Habitación de la Señora
de Loyola, estancia natal de Íñigo.
En esta estancia, Doña Marina Sáenz de Licona
dio a luz en 1491 a su último y décimo tercero
hijo, Iñigo.
AQUÍ NACIÓ
El sucesivo silencio sobre Doña
Marina sugiere que moriría poco después. Doña
Magdalena de Araoz, que en 1498 se casó con
el hermano de Iñigo y heredero del Señorío
de Loyola, Martín García
de Oñaz, fue para Iñigo, que tenía
todavía siete años, más que una cuñada,
una segunda madre.
Tres pequeñas estancias
sucesivas, situadas a lo largo del muro norte, son las estancias
del Señor de Loyola:
La Armería
del Señor de Loyola.
La Habitación o dormitorio
del Señor de Loyola.
El Despacho o escritorio
del Señor de Loyola.
El Oratorio Antiguo
de la Casa Torre es el lugar más venerable de la
Santa Casa después de la Capilla de la Conversión.
Tiene un retablo gótico,
en el estilo del reinado de Isabel la Católica.
En su parte alta hay una Piedad:
la Virgen María, que sostiene en su regazo el cuerpo
muerto de su Hijo, está flanqueada por el Apóstol
San Juan y por María Magdalena; detrás de
ellos, José de Arimatea y Nicodemo, que aportaron
los aromas y la sepultura.
En la parte baja, ocupa el centro una preciosa
tabla flamenca de la Anunciación,
de Jean Prévost (1460-1529), según la tradición
regalo de bodas de Isabel la Católica a su dama y
amiga Magdalena de Araoz, la cuñada de Iñigo.
La tabla está flanqueada por las imágenes
de Santa Catalina de Alejandría y Santa Catalina
de Siena.
En este oratorio y ante estas imágenes
Iñigo se recogería durante su convalecencia
y su conversión, llamando la atención de su
familia. Aquí en 1551, en vida de San Ignacio, el
ex Duque de Gandía, San Francisco de Borja, que se
había hecho jesuita, quiso celebrar su primera
Misa, usando la casulla
que aparece sobre el muro de la derecha. VR1
Comedor señorial
de la Casa Torre. En la alacena
original, excavada en una viga del entramado del muro y
destinada a los condimentos, está expuesta una copia
de la escudilla con que Iñigo,
convertido y penitente, pedía limosna en Manresa
en 1522, mientras experimentaba en sí los Ejercicios
espirituales.
Salón de Honor
de la Casa Torre. Era la estancia principal de la
Casa Torre, la estancia destinada a recibir a los huéspedes
principales y a las grandes ocasiones. En la alacena/librería,
están expuestos sobre todo dos libros: una Vida
de Cristo, del Cartujano, y la Leyenda de los Santos,
escrita por Santiago de Varazze. Son ejemplares de las mismas
ediciones que en 1521 y 1522 llegaron a manos de Iñigo,
convaleciente en Loyola. Porque en Loyola no había
los Libros de caballería que él, durante su
convalecencia, había pedido para entretenerse. Conviene
mirarlos con atención, porque estos dos libros tendrán
un influjo decisivo en la conversión de Íñigo
de Loyola. VR2
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