Este Íñigo
López de Loyola, décimo tercero y
último vástago de los que entonces eran
los Señores de Oñaz y Loyola, una vez tocado
por Dios, iba a convertirse en San Ignacio de Loyola,
el autor del Libro de los Ejercicios Espirituales,
y el fundador de la Compañía de Jesús,
a la que gobernará hasta el momento de su muerte
en 1556. El Papa Gregorio XV lo canonizó en 1622.
Los Ejercicios Espirituales
no son un libro de lectura, sino un método con
el que, a través de la meditación y el análisis
de la propia experiencia espiritual, el ejercitante va
buscando la voluntad de Dios.
La Compañía
de Jesús es una Orden religiosa, aprobada
por el Papa Paulo III en 1540, que desde entonces, a lo
largo de más de cuatro siglos y medio, ha desarrollado
su actividad en la mayor parte de los países del
mundo, en las cristiandades jóvenes y antiguas,
dedicada a la predicación de la Palabra de Dios,
a la dirección espiritual, a la investigación
y a la enseñanza de las ciencias sagradas y profanas,
a la actividad social.