| El gran pórtico
curvo está presidido por el escudo
de los Borbones, ya que Loyola tenía el título
de Real Colegio, fundado por
Doña Mariana de Austria,
pero el pórtico se construyó cuando en España
la Casa de Austria había sido ya sustituida por la
casa de Borbón.
Dentro de este pórtico
se encuentran las imágenes de San
Ignacio, San Francisco Javier,
San Francisco de Borja, San
Luis Gonzaga y San Estanislao
de Kostka. Las cinco fueron diseñadas entre
1734 y 1738 por el escultor italiano Gaetano Pace, el cual
sólo pudo realizar en piedra la de San Ignacio, y
parte de la de San Francisco de Borja, porque murió
en 1738. Las otras serán realizadas, según
los diseños de Pace, por el escultor montañés
Miguel de Mazo entre 1738 y 1739. Las puertas exteriores
del templo son de cedro del Líbano. El resto del
cancel está realizado con madera de caoba, venida
de La Habana en 1739. La puerta principal está flanqueada
por dos columnas salomónicas coronadas por un frontón
curvo partido.
Interior de la Basílica.
En el interior, la iglesia sorprende desde el primer momento
por la exuberancia barroca de su ornamentación churrigueresca
en mármol labrado, con abundancia de dorados. El
templo tiene un diámetro interno de 33 metros. Todo
él esta cubierto por un pavimento de sillares de
mármol, que con sus colores gris paloma y rosa duquesa
forman un espléndido mosaico concéntrico.
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Ocho arcos abocinados, cuatro grandes y cuatro más
pequeños, separan el espacio central, de 20 metros
de diámetro, de la original nave circular. Estos
arcos y sus robustos pilares, adornados con pilastras adosadas
que rematan en capiteles corintios, y cuyas enjutas ostentan
ricos relieves, están realizados en severo mármol
negro pulimentado. VR2
Sobre las claves de los cuatro arcos mayores, las cuatro
letras del lema de San Ignacio: AMDG,
Ad Maiorem Dei Gloriam, es
decir, a la mayor gloria de Dios. Sobre las de los cuatro
pequeños, las cuatro sílabas de VI
VA JE SUS. Todo el cuerpo inferior del templo remata
con una amplia cornisa, apoyada sobre modillones labrados
ricamente y separados por metopas cubiertas con relieves
dorados. Sobre la cornisa corre un balcón de hierro
forjado. VR3
Sirve de fondo a este balcón un friso adornado con
emblemas militares, en el que se contraponen las efigies
de Íñigo soldado
(sobre la entrada) y de Ignacio fundador
(sobre el altar mayor, con el IHS,
el emblema del nombre de Jesús
en griego).
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